La Casa del Olivar.
Construida utilizando el típico “aparejo toledano” de ladrillo y piedra. Enclavada en la otra ribera del Tajo, junto al bello Cigarral del Ángel y en el emplazamiento del antiguo monasterio visigodo, el Agaliense. Permite disfrutar del encanto de un entorno rural pero muy próximo a la ciudad y bien comunicado por autobuses urbanos, con vistas muy bonitas sobre Toledo y sobre los montes y los campos que la rodean.
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